Cuando la escuela empieza a escuchar
Cuando la escuela empieza a escuchar
A partir de este ciclo escolar 2026-2027, las y los estudiantes de tercero de secundaria y de bachillerato en México tendrán una hora a la semana para hablar de lo que sienten.
La estrategia se llama El ABC de las emociones y parte de una idea que parece sencilla, pero significa mucho: lo que nos pasa por dentro también importa en la escuela.
Para acompañar ese espacio, docentes y estudiantes cuentan con una serie de veinte actividades colectivas pensadas para reconocer, comprender y expresar emociones, fortalecer vínculos y abrir conversaciones sobre algunos de los retos que atraviesan las y los adolescentes.
Y hay algo particularmente revelador en esos materiales.
Entre lo que se necesita para realizarlos hay una bola de estambre, gises, hojas de papel, una pelota blanda o papel periódico. Incluso hay una actividad que no requiere absolutamente ningún material.
Es fácil pasar de largo ese detalle, pero quizá ahí esté una de las claves de toda la estrategia.
Quien diseñó estas actividades partió de una realidad muy concreta: en buena parte de las escuelas mexicanas no puede darse por sentado que haya un proyector, conexión a internet o siquiera un salón disponible. Lo que sí hay son adolescentes, una maestra o un maestro, un patio y algo que durante mucho tiempo no necesariamente tuvo un espacio propio dentro de la jornada escolar: tiempo para escucharse.
Por qué esta conversación llegó a las aulas
Uno de cada diez adolescentes de 12 a 17 años en México reportó malestar psicológico en los últimos doce meses, según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025. La proporción supera a la de la población adulta, que se ubicó en 8.1%. Entre las adolescentes mujeres llega a 13.2%. La misma encuesta registró una prevalencia de 18.1% de algún tipo de violencia en ese grupo de edad.
El informe de Save the Children sobre salud mental de niñas, niños y adolescentes documenta que cerca de 145 mil buscaron atención por problemas de salud mental durante 2024, y que ocho de cada diez consultas de este grupo se relacionan con ansiedad, trastornos de conducta o depresión. Más de la mitad se concentran en apenas cinco estados, lo que muestra qué tan desigual es el acceso a servicios especializados en el resto del territorio.
Ninguna de esas cifras nace en un consultorio. Se gestan mucho antes, en el lugar donde las y los adolescentes pasan la mayor parte de su día.
¿Qué está ocurriendo en México?
En abril de 2026 el Gobierno de México presentó la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los Jóvenes. Lo que arrancó con el ciclo 2026-2027 es su aplicación en las aulas, bajo el nombre de El ABC de las emociones: una hora semanal de trabajo socioemocional en tercero de secundaria y en todos los niveles de bachillerato, dirigida sobre todo a jóvenes de 14 a 18 años.
La Subsecretaría de Educación Media Superior calcula que alcanza a 1.8 millones de estudiantes de secundaria y cinco millones de bachillerato, con 16 millones de guías para estudiantes, docentes y familias. Parte de las ilustraciones las hicieron los propios estudiantes.
Conviene registrar lo que trae alrededor, porque suele quedar fuera de la cobertura. La estrategia se construyó junto con la Secretaría de Salud, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, el IMSS, IMSS Bienestar, el ISSSTE y Pemex, de manera que existe una ruta hacia el sector salud para los casos que el aula detecta y no puede resolver por sí sola. La Subsecretaría abrió además un curso sobre el programa en su plataforma de desarrollo profesional docente, con registro disponible incluso para planteles incorporados, y varios estados están capacitando por bloque: Tamaulipas anunció la formación de unos doce mil maestros de secundaria y media superior. A partir del 23 de septiembre, personal del sector salud visitará planteles, y entre octubre y diciembre las escuelas serán convocadas a realizar asambleas con las familias. La Línea de la Vida, en el 800 911 2000, opera las 24 horas con atención telefónica y mensajería.
Las guías, además, son de descarga gratuita. Cualquier escuela del país puede trabajarlas desde mañana, esté o no dentro del alcance oficial del programa.
Mente en juego
La mente está en juego y tenemos que platicar, este año en HABLA 2026 la conversación girará en torno a la educación y la salud emocional. El encuentro se realizará el 29 de octubre en el Polyforum Siqueiros en la CDMX.
Lo que cambió este ciclo es la escala. Un asunto que venía trabajándose escuela por escuela, muchas veces sin nombre y sin presupuesto, entró al calendario de todo el sistema educativo del país. Millones de adolescentes van a tener, cada semana, una hora reservada para hablar de lo que sienten.
Y en cuanto ese espacio existe, las preguntas se multiplican: ¿Cómo se acompaña a un adolescente sin invadirlo? ¿Qué papel juegan las pantallas en su estado de ánimo? ¿Qué necesitan las familias para sostener en casa lo que empieza en el aula? ¿Qué han aprendido las escuelas que llevan años trabajando el bienestar de sus estudiantes?
Desde HABLA nos planteamos una pregunta
¿Cómo se ve una escuela donde hablar de lo que uno siente forma parte de la vida diaria?
Porque para hablar de emociones no siempre hace falta una pantalla. Hace falta aprender a reconocer lo que sentimos, ponerle nombre, escuchar al otro y saber que hay alguien dispuesto a escuchar.
En un mundo cada vez más conectado y, paradójicamente, con mayores dificultades para estar presentes, que la escuela reserve una hora para hablar de lo que nos pasa no es un detalle menor.
Es también una señal de hasta dónde empieza a llegar esta conversación.
La mente está en juego. Tenemos que hablar.





